Qué difícil es estar bien informado en este puñetero país, perdón, que se nos enfada Antonio Pérez Henares: qué difícil es estar informado en España, nuestra amada patria. El martes pasado un policía de Venezuela asesinaba a un jóven de 14 ó 16 años -las fuentes no se ponen de acuerdo con la edad de Kluiberth Roa, el joven asesinado en Venezuela-. La Sexta Noticias informaba a su manera. Nos decían que un policía había asesinado a un joven durante una protesta antigubernamental en el Estado de Táchira. Confirmaba la detención del policía, y mostraba un trozo de vídeo donde Nicolás Maduro explicaba, supuestamente, como fue el asesinato del joven estudiante, pero nos escamoteaba la parte del vídeo, donde Maduro condenaba sin matices el asesinato de Kluiberth Roa.
La Sexta no nos ofrecía toda la información, dando así a entender, que el Gobierno venezolano detenía con "la boca chica" al presunto asesino. Parece ser que para La Sexta era irrelevante que Nicolas Maduro diera las condolencias a la familia del joven estudiante y condenara explícitamente el asesinato.
Maduro después de condenar la muerte del estudiante, hacía un llamamiento para que la derecha detuviera los actos violentos. Para todo aquel que crea que las manifestaciones estudiantiles eran pacíficas ahí va otro vídeo:
Ni que decir tiene que ninguna muerte, tanto de policías como de manifestantes tiene justificación alguna. Podemos observar cierto paralelismo con la violencia previa que existió en la primavera de 1936 antes del 18 de julio, con la violencia en Venezuela. Una manera de justificar un golpe de Estado, es mostrando a un Gobierno que no consigue poner orden y al mismo Gobierno participando en actos criminales. Los golpistas españoles han creado escuela. En Venezuela no existe democracia, según la oposición, En España en 1936 tampoco existía ningún tipo de democracia, según la derecha, ya que las elecciones se ganaban a base de pucherazos. Pucherazos por parte de la izquierda claro. La derecha siempre ha sido "honrada". También se acusa a Maduro de pucherazos. En fin.







